Ese día llegará

Y llegó un día, en el que todos salimos a la calle y pudimos abrazarnos. Algunos todavía tenían miedo, otros todavía iban con precauciones, otros no estaban seguros si realmente podíamos hacerlo o no, pero si, todo esto había terminado, y podíamos abrazarnos. Por fin recuperamos nuestra vida real, la que nos permite relacionarnos, quedar con amigos, celebrar los cumpleaños y reunirnos con la familia. Por fin se abrieron todas las puertas, y pudimos entrar y darte un gran abrazo, y decirte que todo lo que hemos hecho ha sido por ti y por nosotros, pero que aquí estamos para seguir dándote cariño cada día.

Al fin pudimos llenar de nuevo las plazas de l’Alcora de actos y actividades, y a llenar la agenda social y cultural de acontecimientos. Por fin terminaron las cifras, los números, las lamentaciones y empezamos de nuevo a seguir con nuestros proyectos de futuro. Volvieron los permisos para tracas y cohetes, así como los cortes de calle para bodas y la petición de escenarios, mesas y sillas para asociaciones que desbordan de ganas por llevar a cabo sus actividades. Por fin podemos volver a darnos la mano para saludarnos, por fin podemos darnos dos besos para despedirnos, por fin podemos ver todo nuestro rostro para saber como estamos de ánimo el uno y el otro. Llegó el momento de salir, de comernos el mundo, de gritar que hemos vencido, de llorar por los que no están y no nos hemos podido despedir, llegó el momento de volver a vivir nuestra propia vida.

Si amigos, ese día llegará, tenemos que tener todos un poco más de paciencia, pero que nadie dude que esto terminará y podremos hacer todo lo que antes os he dicho. Mientras esto dure nos tenemos que conformar con mantener la esperanza que ese día llegará, de ver como pasan las tardes y vamos camino a unas navidades que serán extrañas para todos, para muchos serán tristes, para otros serán diferentes, pero todos y todas tenemos que tener la esperanza que el próximo año todo irá a mejor, y aunque algunos tengan que vivir con el recuerdo de personas que ya nos han dejado, seguro que encuentran motivos para seguir viviendo esta vida que a menudo nos pone a prueba a los seres humanos.